Nuestro gato nos quiere, aunque sea un poco distante en algunas ocasiones. Sin embargo, algunos se resisten a mostrar sus sentimientos y por eso debemos ganarnos su simpatía. Aquí te dejo 6 consejos/trucos para agradar a tu querido felino.

1. “¡No me toques!”

Tú no eliges cuándo acariciar a un gato; el momento lo elige él.

Bueno, siempre puedes acariciarlo cuando a ti te apetezca, pero con el riesgo de molestarlo y que te arañe.

Cuando un gato quiere cariño, va a ir hacia a ti. A estos animales les gusta mucho, en general, estar solos. Sin embargo, hay momentos en los que necesita atención y cariño, y es entonces cuando decide ir a ver a su humano favorito para que lo “manosee”.

Es en este momento cuando tienes que demostrarle que lo quieres, acariciándole suavemente el área de la nariz y la región cercana a la base de las orejas.

Hay un motivo por el que a tu gato le encanta que lo acaricien en esta zona, y es que cerca de ésta se encuentran unas glándulas que secretan feromonas (sustancias químicas que influyen en el comportamiento de los miembros de su especie) tranquilizantes.

Ten en cuenta que, mientras algunos gatos adoran ser acariciados en la cola, ¡otros lo odian!

A tu gato le encanta que lo acaricies... cuando él tiene ganas

2. “Humano, me aburro”

Creo que nadie duda de que los gatos necesitan divertirse. Se pasan gran parte del día durmiendo o tumbados pero, de vez en cuando, se les acciona el interruptor del entretenimiento.

Asegúrate de que, en estos momentos, tengan algo con lo que entretenerse. Pueden ser juguetes, cajas de cartón u otros objetos que sepas que les gusta.

Hay además algunos juguetes especialmente diseñados para gatos que los pueden mantener entretenidos… ¡durante horas!

A los felinos les encanta meterse en cajas

3. “Quiero saber qué pasa”

A los gatos les encanta controlar lo que ocurre. Por eso, si quieres que tu gato esté contento, haz que tenga puntos de observación accesibles.

Por ejemplo, que haya un mueble debajo de una ventana al que el animal se pueda subir para ver qué ocurre en la calle, es un modo muy efectivo para mantenerlo entretenido. ¡No te olvides de abrir las cortinas!

Gato mirando por la ventana

4. “No quiero destrozarte el sofá, pero si no me queda más remedio…”

Los gatos no son seres malignos a los que les encanta destrozar el mobiliario de nuestro hogar. Simplemente necesitan rascar, porque está en su naturaleza felina.

Para cubrir esta necesidad y mantener a tu gato contento (y a ti también), lo mejor es hacer que el animal rasque en un lugar determinado.

Un rascador es muy útil para ello.

Lo pones en un punto de tu casa, haces que el gato sepa dónde está, y le enseñas a que tiene que rascar ahí.

Si todo va bien, no tendrás más arañazos en las cortinas.

Compra un rascador para que no te arañe la casa

5. “Quiero jugar contigo”

Relacionado con el punto dos, es muy importante que no sólo le dejes objetos para entretenerse, sino que tú mismo juegues con tu gato. La relación entre ambos será mucho mejor y se creará un vínculo más fuerte.

Hay dos juegos que suelen encantar a los gatos. El escondite y el juego de la caza.

En el escondite, simplemente te ocultas en algún punto de la casa y lo llamas. ¡Escóndete bien o te encontrará! Algunos gatos incluso se esconden para que tú los encuentres…

Gato jugando al escondite

Para el juego de la caza, algo que vuelve locos a estos animales, son los plumeros o las escobas. Seguro que ya lo has probado, pero si no, ya verás el efecto que tiene sobre ellos. Un puntero láser también va genial.

El gusto por ambos juegos va relacionado con el comportamiento depredador del gato. Va en su naturaleza el perseguir a una presa.

6. “Mmm… catnip…”

La menta gatuna (Nepeta cataria), o catnip como se conoce en inglés, es una planta que contiene una sustancia llamada nepetalactona.

Se cree que este compuesto es capaz de imitar los efectos de las feromonas, uniéndose a los receptores olfatorios del gato y estimulando así la zona cerebral encargada del placer.

Los efectos sobre el gato varían mucho en función del individuo. Los signos que observamos van desde la euforia (algunos incluso parecen tener alucinaciones) hasta la sedación. Sin embargo, en bastantes gatos no observamos ningún efecto.

En otras palabras, es una droga para estos animales. A pesar de esto, no hay evidencias científicas de que sea malo para nuestras mascotas.

El efecto se extiende a muchas especies felinas, no sólo al gato. En este vídeo podrás ver cómo reaccionan varios felinos ante esta planta.

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