Gatos Obesos - MundoVeterinaria

Sí. Y mucha. La obesidad en los gatos no es una broma. Los gatos obesos están predispuestos a sufrir muchas enfermedades graves, al igual que ocurre en el ser humano. Entre estas enfermedades podemos encontrar la lipidosis hepática (también conocida como hígado graso), la diabetes, problemas de piel y alteraciones del tracto urinario.

Por otra parte, aunque no menos importante, la obesidad hace que el gato no se comporte como un miembro de su especie. Los gatos son carnívoros, por lo que están preparados para correr más que su presa durante la caza. Si no, no comen. Un gato con sobrepeso es perezoso y no puede seguir sus instintos más básicos. Es cierto que hay gatos que son más activos que otros, pero un gato obeso no tiene elección y tiene que llevar ese estilo de vida.

 

¿Qué es la obesidad?

Es una enfermedad nutricional que se caracteriza por un exceso de grasa corporal. Puede aparecer por sobrealimentación, por sedentarismo o por problemas fisiológicos, como que el gato tenga un metabolismo (o enfermedades) que favorezca la acumulación de grasa.

Además de los efectos sobre la salud que acabo de comentar, la obesidad puede producir otros problemas graves para la salud, como por ejemplo la reducción de su esperanza de vida. Muchas partes del organismo felino se ven afectadas por el exceso de grasa corporal, incluyendo huesos y articulaciones, órganos del aparato digestivo y órganos responsables de la capacidad respiratoria.

La mayoría de gatos obesos que llegan a la consulta suelen ser de mediana edad (normalmente entre 5 y 10 años), están castrados, y son gatos de interior, por lo que no queman calorías haciendo ejercicio.

 

Signos clínicos

En esta enfermedad, al contrario de lo que pasa en muchas patologías que sufre el gato, la identificación es muy sencilla. Se observa un clarísimo aumento de peso y un exceso de grasa corporal, y suelen ser gatos apagados que no tienen ganas de hacer ejercicio (o no pueden).

Normalmente, la identificación de la obesidad felina se hace calculando una puntuación que da una idea de la condición corporal. Si esta puntuación, al compararla con la información de unas tablas, es superior a la ideal, el animal tiene sobrepeso. Si es mucho mayor, el animal es obeso.

En general, el gato doméstico convencional pesa entre 3,6 y 4,5 kg, aunque evidentemente es algo que depende mucho de la raza.

¿Cómo identificar gatos obesos o con sobrepeso?

  • Tu gato tiene sobrepeso si:
  • Al poner las manos en cualquier lado del tórax del animal no notas las costillas.
  • Si te pones frente a tu gato y miras hacia abajo y no eres capaz de ver una pequeña hendidura (la cintura) justo detrás de las costillas.
  • Observas que entre las patas traseras del animal hay una bolsita (acumulación de grasa) que se balancea.
  • La zona perianal del gato está sucia. Los gatos obesos, en ocasiones, tienen dificultad para mantener limpia esa zona porque no se llegan bien.
  • Si un gato ronca o respira con dificultad.

 

Etiología (causas)

Hay muchas causas que pueden producir obesidad. La causa más común es la existencia de un desequilibrio entre la ingesta de energía y su uso; es decir, el gato está comiendo más energía de la que puede gastar.

La obesidad también se vuelve más común en la vejez debido a que, tal y como ocurre en los humanos, aparecen otros problemas que impiden al gato moverse tanto. Además, las ganas ya no son las mismas.

Hábitos poco saludables, como el tomar alimentos calóricos, son factores que favorecen, y mucho, la aparición de la obesidad.

Otras causas comunes que hacen que un gato tenga sobrepeso o sea obeso, incluyen el hipotiroidismo, el insulinoma (un tipo de tumor pancreático) y el hiperadrenocorticismo (síndrome de Cushing en humanos).

Obesidad en gatos - Equilibrio energético

 

Diagnóstico

No entraré más en detalle porque ya lo he comentado. La obesidad se diagnostica principalmente mediante la medición del peso de un gato o evaluando su condición corporal. Hay que tener en cuenta que, aunque el diagnóstico de la obesidad propiamente dicha es muy sencillo, a veces encontrar la causa subyacente no lo es tanto, sobre todo si no tiene relación con la alimentación. Por esta razón, es conveniente llevar a cabo otros análisis rutinarios, como el análisis de sangre.

Diagnóstico de obesidad en gatos

 

Tratamiento

El tratamiento para la obesidad se centra en la pérdida de peso y en mantener un peso corporal ideal a largo plazo. Esto se logra reduciendo la ingesta de calorías y creando una rutina de ejercicios para el gato. Sin embargo, hay que tener cuidado porque reducir mucho la ingesta de calorías, puede ser perjudicial.

Por eso es muy importante ir a veterinario, ya que seguro que tiene una dieta y un plan de ejercicios preparados que fácilmente podrá trasladar a tu animal, haciendo que el proceso sea mucho más rápido y sencillo.

Normalmente, se recomiendan dietas ricas en proteína y fibra, y bajas en grasa y, sobre todo, carbohidratos, ya que así se estimula el gasto de energía y el metabolismo, y además se incrementa la sensación de saciedad, haciendo que el gato no tenga hambre poco después de comer. Contrariamente a lo que muchos piensan, el mayor culpable no es la grasa, sino los glúcidos o carbohidratos.

Como he dicho, aumentar el nivel de actividad física del gato es vital para el tratamiento. El uso de juguetes interactivos, tales como láseres, son muy efectivos porque les encanta jugar con ellos. También van muy bien los juegos de persecución.

 

Más información (en inglés): Web de Cornell University.

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