La obesidad no es tan simple como podría parecer a primera vista.

No es sólo que un animal coma muchísimo y comience a acumular grasa, no. Es que puede haber otros factores muy importantes que contribuyan a su desarrollo y, además, de una forma marcada.

Uno de estos factores es el genético.

Es decir, genes que facilitan, por alguna razón, que un animal desarrolle sobrepeso u obesidad.

Como ya dije en el anterior post, la selección genética de los perros es enorme. Es decir, poco a poco, hemos ido “creando” (seleccionando) razas para que sean más atractivas, menos agresivas, etc.

Sin embargo, está selección trae aspectos negativos, y es la transmisión, generación a generación, de genes que son perjudiciales para los animales.

Una de las razas que tiene mayor facilidad para desarrollar obesidad son los labradores. Puesto que, en principio, estos animales son cuidados como cualquier otro perro, esto da que pensar en que podría haber una causa genética de fondo.

Pues bien, esto ya no es una posibilidad, sino un hecho comprobado.

En mayo de 2016, unos investigadores de la Universidad de Cambridge descubrieron una mutación en un gen que codifica para la proopiomelanocortina (POMC) y ahora, en febrero de 2017, otro estudio, llevado a cabo por investigadores polacos parece ser que ha confirmado este hallazgo.

Antes de comenzar, quiero dejar claro que no todos los perros de raza Labrador Retriever tienen esta mutación, si no que hay porcentaje relativamente bajo que tiene este problema.

Ahora sí, vamos a por ello.

¿Qué es la proopiomelanocortina (POMC)?

Vaya nombrecito, ¿eh? Aunque suene tan extraño y largo para alguien que no esté familiarizado con la biología, el nombre es muy descriptivo, ya que refleja muy bien el tipo de moléculas que se forman a partir de ésta.

La proopiomelanocortina es un precursor proteico. Es decir, una proteína no funcional que debe ser “tratada” o procesada para generar moléculas que sí que lo son.

Estas moléculas son hormonas peptídicas y tienen funciones importantísimas y muy dispares, como puedes ver en esta lista:

  • α-MSH (hormona estimulante de melanocitos): tiene un papel muy importante en la regulación del comportamiento sexual y el apetito, así como en la estimulación de la producción de melanina por los melanocitos.
  • ACTH (hormona adrenocorticotropa -¡toma palabreja!-): es la hormona reguladora de glucocorticoides por excelencia.
  • β-Endorfina: es un opioide (como la morfina o la codeína) generado por el cuerpo que, como sabes, tiene muchos efectos sobre el cerebro.

Como ves, he puesto en negrita partes de algunas palabras. Estas son las que dan origen al término “proopiomelanocortina”.

Procesamiento de la POMC y relación con el metabolismo energético
El texto de la imagen está en inglés pero creo que se entiende bien (Fuente)

¿Qué pasa con la POMC de los labradores obesos o con sobrepeso?

Ya ves que alguna de éstas proteínas está implicada en la regulación de la energía, así como en el apetito de los animales.

¿Puedes imaginar qué ocurre si hay cambios/errores en la estructura de la proteína? Exacto. Que la regulación no se da de forma correcta y que los animales tienen el apetito incontrolado.

En el caso de los Labradores, lo que ocurre es que el gen POMC puede tener una mutación (concretamente una deleción de 14 pares de bases en el ADN) que provoca que la β-MSH y la β-endorfina, no funcionen de manera adecuada.

Esto lleva a que los perros de esta raza tengan más apetito y que no regulen bien algunos procesos metabólicos relacionados con la acumulación de lípidos.

De esta manera, el Labrador tiene facilidad a engordar.

Por si tienes curiosidad, mutaciones en el gen de la proopiomelanocortina también han sido ampliamente relacionadas con obesidad en humanos.

Para terminar…

Como te puedes imaginar, hay muchísimos procesos que regulan el que los animales comamos (el tener hambre no es más que uno de éstos).

Todos están entrelazados y un problema en una pequeña molécula puede incrementar muchísimo el riesgo de padecer obesidad por parte de un animal (de hecho, de padecer cualquier enfermedad).

Recuerda que la obesidad, a su vez, provoca muchísimas enfermedades. ¡No debemos subestimarla!

Esto es la maravilla de la biología, cómo procesos metabólicos (que son reacciones químicas que tienen lugar en nuestro cuerpo) tan distintos, que ocurren en zonas muy distantes del organismo, se llevan a cabo de manera tan coordinada.

Es para preguntarse qué hacemos vivos, teniendo en cuenta que un pequeño fallo puede acarrear enfermedades tan graves, ¿verdad?

Labrador

Esto ha sido todo por hoy. Espero que te haya gustado este post, un poco más corto de lo habitual.

Si es así, ¡ya sabes! Compártelo en las redes sociales porque me estarás ayudando mucho 😀.

Y, por supuesto, como ya he dicho, si quieres preguntarme algo estaré encantado de responderte. Lo mismo hasta te dedico una entrada si me haces una pregunta muy interesante 😉.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here