Mi gato no come - MundoVeterinaria

“Mi gato no come” es una de las frases que más escuchan los veterinarios clínicos, ya que ese suele ser el primer síntoma que aparece en un gato que tiene algún problema.

Las causas por las que un gato no come son muy numerosas pero lo más importante es que si este comportamiento se mantiene por más de un día, es muy importante llevar al animal al veterinario. Es posible que sea algo leve y pasajero, pero también podría ser que se tratara de un mal mayor que hubiera que solucionar lo antes posible.

La pérdida del apetito en un gato es un síntoma que puede ser significativo, y en más ocasiones de las que nos imaginamos, indica enfermedad. Realizar un examen completo, así como llevar a cabo otras pruebas diagnósticas, como un análisis de sangre, puede dar información muy valiosa sobre qué es lo que le ocurre realmente al animal.

De esta manera, se puede iniciar el tratamiento en etapas iniciales de la enfermedad, lo que siempre es positivo.

Enfermedad periodontal

Enfermedad Periodontal - MundoVeterinario
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La enfermedad periodontal es una causa relativamente frecuente por la que un gato no come, aunque no hay que olvidar que tumores y procesos inflamatorios pueden hacer que el animal no quiera ingerir alimento. Abscesos, inflamación de las encías, cortes en la boca, dientes rotos… Todo esto puede hacer que el gato no pueda masticar correctamente, básicamente porque le molesta y le duele.

La visita al veterinario debe incluir una evaluación de la boca de tu mascota y un examen y limpieza dental.

Problemas gastronintestinales

Al igual que nos ocurre a los humanos cuando tenemos problemas gástricos, intestinales o ambos, los gatos que tienen estos problemas, no quieren comer. Puede haber muchas enfermedades de este tipo que reduzcan el apetito del gato:

  • Parásitos.
  • Inflamación aguda o crónica del colon (colitis).
  • Inflamación del tracto gastrointestinal (gastroenteritis).
  • Inflamación del páncreas (pancreatitis).
  • Cambios de la microbiota intestinal (popularmente conocida como “flora intestinal”) debido a la administración de fármacos o cambios en la dieta.
  • Cuerpos extraños (que el animal se haya tragado una cuerda, pelota u otro objeto).
  • Tumores.

En todos estos casos, los síntomas que presenta la mascota no se reduce a no comer, sino que también se observa una pérdida de peso, vómitos, diarrea o estreñimiento. Es muy importante realizar un diagnóstico precoz en cada una de estas situaciones ya que pueden ser enfermedades muy graves que acaben con la vida del animal.

Un error común que cometen algunos propietarios es tratar al gato sin ir al veterinario. Esto no se debe hacer jamás porque hay que tener un diagnóstico profesional y correcto, ya que los fármacos que ayudan a curar unas enfermedades, pueden ser fatales para otras.

Enfermedad renal

Enfermedad renal felina

Es una causa muy común, sobre todo en gatos mayores (geriátricos). Al igual que los problemas gastrointestinales, la enfermedad renal puede provocar náuseas que harán que el gato no quiera comer. Sólo el veterinario puede diagnosticar la enfermedad renal, por lo que, de nuevo, hacer una visita es de suma importancia.

Otras causas

Hay muchas otras posibles causas que provoquen pérdida del apetito en un animal. Algunas de las razones que pueden conducir al gato a reducir la ingesta de alimentos son:

  • Vacunación reciente.
  • Haber realizado un viaje.
  • Ansiedad o depresión.
  • Cambios en el horario familiar.
  • Introducción de nuevos alimentos.

Sin embargo, en la mayoría de casos, esto sólo haría que el gato se perdiera una comida o dos, por lo que, de nuevo, si este comportamiento dura más de un día, debes contactar con el veterinario lo antes posible.

Mi gato no come. ¿Qué hago?

Como he dicho, determinar la causa subyacente que hace que el gato no esté comiendo es lo más importante, así que llevarlo al veterinario es lo único que deberías hacer para empezar.

Hay que tener en cuenta que los gatos, a diferencia de los humanos y los perros, enferman muy rápidamente si no comen.

Tratamiento médico

Además de tratar la causa subyacente, hay medicamentos que pueden estimular el apetito del animal.

En casos más graves, el veterinario también puede recomendar alimentación a través de jeringa, dieta líquida o incluso la colocación de una sonda. Todo esto se realiza para que el gato pueda recibir los nutrientes necesarios para una salud óptima. Sin embargo, esto es inútil si no se trata la causa real del problema, por lo que, de nuevo…

¡Lleva tu animal al veterinario!

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