“¡No comas rápido que te va a sentar mal!”

¿Cuántas veces te han dicho esto tu padres o abuelos? Seguro que no las puedes ni contar…

Abuela diciendo que no comas tan rápido porque puede ser malo para tu salud
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Bien, ahora te toca a ti decírselo a tu mascota, porque a ellos también les puede sentar mal comer rápido.

No todos los perros tienen este problema. Como en los humanos, hay de todo. Unos comen despacio y cantidades razonables, otros comen despacio pero si fuera por ellos se comerían toda la comida de tu casa, otros comen tan rápido que si se despistan se comen hasta el plato…

Cada perro es diferente.

 

¿Por qué hay perros que comen como si no hubiera un mañana?

Comer rápido, en la naturaleza, podría tener un papel biológico importante.

Hay que tener en cuenta que muchas especies animales están organizadas jerárquicamente. El macho o hembra más fuerte o más capaz está en lo alto de todo, mientras que los animales más débiles están en la zona basal o “parte baja”.

Los primeros son los que comen antes, mientras que los menos dominantes comen después de éstos.

Lógicamente, hay mucha competencia entre estos últimos, por lo que comer rápido facilita que coman más cantidad de alimento.

Y esto, en épocas de escasez de alimentos (hambre), les puede salvar la vida.

Al fin y al cabo, aunque comer rápido puede acarrear problemas graves, más problemático es morir por desnutrición por no comer, ¿verdad?

Pero los perros ya no se encuentran en esa situación.

Ahora somos nosotros los que les damos de comer y controlamos su peso y alimentación, intentándoles dar siempre lo mejor que podemos o que nuestra economía permite.

Por tanto, este comportamiento de comer rápido, ya no es tan útil como podría ser en la naturaleza.

Sin embargo, sí que hay una época en la vida de un perro en la que pueden competir ferozmente por el alimento. ¿Sabes cuál es?

Exacto, la lactancia.

Es en este período cuando puede desarrollarse el comportamiento de comer rápido. Los cachorros más débiles, o comen rápido, o comen poco… o ambas.

El problema es que, aunque después ya no tengan competencia por el alimento, queda “algo” dentro de ellos que hace que sigan comiendo de esta manera.

De hecho, este comportamiento no suele cambiar en la madurez, haya o no haya otros animales en casa.

Otras causas

Por supuesto, también puede haber otras causas que provoquen que tu mascota coma así. Estas causas suelen estar relacionadas con carencias nutricionales.

Estas deficiencias pueden ser patológicas (debido a una enfermedad) o provocadas por la ingestión de alimentos pobres en nutrientes.

Deficiencias nutricionales

Podría ser el caso de algunas enfermedades parasitarias.

El parásito consume parte de la energía del perro y éste, para compensar las pérdidas, come más cantidad y en menor tiempo.

Es como si su cuerpo le dijera: “oye, que no me estás dando la energía que necesito. Come ya… ¡y rápido!”.

Deficiencias nutricionales

Si das a tu perro un pienso de malísima calidad, tampoco recibirá los nutrientes necesarios para que su organismo funcione adecuadamente. El cuerpo le diría exactamente lo mismo que en el punto anterior.

Como ves, hay muchas causas que pueden provocar que tu animal coma tan rápido.

 

Vale, sí… Pero, ¿por qué es malo que coma tan rápido?

En gran parte, por el aire que ingieren cuando comen de esta manera.

Cuando un perro come tan rápido, traga mucho aire.

Éste, al llegar al estómago, que no es más que una especie de bolsa cuyo cierre está regulado por dos válvulas (cardias y píloro), se va acumulando y lo dilata (lo hincha).

Ten en cuenta que hay una mezcla de comida, fluidos y aire (y otros gases), lo que forma una espuma que ocupa mucho volumen.

Cuando el estómago se dilata de esta manera, se puede producir lo que se conoce con el nombre de vólvulo. Es decir, el giro del estómago sobre sí mismo. Con esta imagen se entenderá mejor.

La dilatación vólvulo-gástrica puede ser una consecuencia mortal de comer rápido

A todo este proceso patológico se lo conoce como dilatación vólvulo-gástrica y es peligrosísima para el animal.

La comida no puede avanzar al intestino, la circulación sanguínea de los órganos abdominales se interrumpe, la pared del estómago se puede romper…

En definitiva, el animal puede entrar rápidamente en shock y morir.

Por otra parte, los animales que comen tan rápido también pueden atragantase, que puede producir la muerte por ahogamiento, vomitar, y tener gases (flatulencias, principalmente).

Como ves, es un tema que no hay que tomárselo a broma.

 

Ahora me has asustado porque mi perro come rapidísimo… ¿Qué puedo hacer para solucionarlo?

No te preocupes que con unos truquillos puedes poner un parche al problema de forma efectiva.

No solucionarás la base de este comportamiento ni su ansiedad, pero al menos podrás respirar tranquila/o porque evitarás los problemas tan graves que he comentado hace unas líneas.

Para solucionar realmente el problema, lo mejor es llevar al perro a un etólogo o veterinario para que estudie detenidamente el caso y que identifique las causas exactas que hacen que coma tan rápido.

Bueno, vamos a empezar con los trucos/consejos.

1. Más frecuencia, menos cantidad.

El método es simple: en vez alimentar a tu perro dos veces al día, le das la misma cantidad diaria pero repartida en más tomas (por ejemplo, cuatro o cinco).

Esto hará que el animal no pueda engullir tanta cantidad en poco tiempo.

Quizá ya te hayas dado cuenta del inconveniente. Si tienes poco tiempo o no hay gente en casa durante parte del día, esto es prácticamente inviable.

2. Compra un comedero/plato diseñado para este tipo de comilones.

Es una opción bastante buena.

Son unos platos que tienen irregularidades en su base que impiden que el perro pueda engullir el contenido.

El animal tiene que “pescar” la comida que queda entre estas irregularidades, disminuyendo la velocidad de ingesta y reduciendo también la cantidad de alimento que se mete en la boca.

A continuación, os dejo unos ejemplos de estos platos que podéis encontrar en Amazon*, por si queréis comprar uno (ordenados de más caros a más baratos, al menos cuando he publicado esta entrada).

Algunos platos llevan unas protuberancias en la base para que al animal le cueste más comer

* ¿Por qué pongo anuncios en el blog?

3. Poner un juguete grande en el comedero.

El juguete debe ser grande, lógicamente. ¡No queremos que nuestra mascota se atragante! La idea es ponerle, por ejemplo, una pelota en el comedero para que le moleste.

Esta molestia hace que el animal coma más lentamente.

4. Poner la comida dentro de un juguete

En el anterior caso poníamos el juguete dentro de la comida y en este al revés, la comida dentro del juguete.

Hay varios juguetes pensados para esto y, de nuevo, te voy a mostrar algunos productos por si te interesan.

La verdad es que suele ser bastante efectivo en muchos casos ya que, no sólo está jugando (con todos sus beneficios), sino que el tener que extraer el alimento ayuda a que coma mucho más lento.

 

Conclusiones

Si tienes un perro que come más rápido que Usain Bolt, ponle freno porque puede tener consecuencias muy graves para su salud.

Si tu perro come más rápido que Usain Bolt, ponle freno

Aunque te haya dado algunos consejos, también puedes utilizar tu imaginación e inventar métodos para hacer que tu animal coma más lento.

También recuerda que lo que a un animal le va muy bien, a otro puede no funcionarle. Experimentar es la clave.

Por supuesto, y como siempre digo, ir al veterinario puede ser la mejor opción para recibir consejos personalizados (“perronalizados” -tenía que decirlo-) y también más efectivos para tu mascota en particular.

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