Que los gatos no son precisamente unos “Willy Fog” no es un secreto para nadie.

A los gatos no les gusta viajar
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Los gatos, normalmente, odian viajar por una sencilla razón: son animales territoriales que se mueven por espacios que ya conocen.

Por eso, cuando los sacamos de casa, pierden esta sensación de seguridad y se sienten amenazados.

Sin embargo, aunque no les guste, podemos planificar el viaje de manera que les resulte más ameno y que puedan disfrutar un poquito más de éste.

Buscando en internet me he dado cuenta de que hay personas que tienen dudas sobre cómo hacer o planificar un viaje con su mascota, sobre todo, en función del tipo de viaje que van a realizar.

Es decir, si hacen el viaje en tren, en coche o en avión.

Lógicamente cada uno de estos viajes es totalmente distinto.

Mientras que en el coche los gatos van con familiares y personas que ya conocen, en el tren están rodeados de lo que ellos creen que son peligros.

Por eso he pensado en hacer esta entrada, para darte algunos consejillos sobre cómo preparar el viaje con un gato.

¿Viajas a otro país?

Ojo si vas a otro país porque podría ser que tuvieras que vacunar al gato. Pregunta a tu veterinario/a sobre este punto.

Además, la legislación de cada país es diferente y podría haber normas distintas a las del tuyo.

Es importante buscar si hay algunas restricciones o si debes tomar algunas medidas antes de emprender el viaje.

Aquí te dejo un enlace (Viajar con perros, gatos y hurones: más información y preguntas frecuentes) que seguro que te será de utilidad.

El transportín: nuestro mejor aliado… si hacemos bien las cosas

Es muy importante elegir un transportín adecuado antes de emprender un viaje

A los gatos no les suele gustar el transportín. Creo que no te he dicho un secreto.

Suelen asociarlo con experiencias negativas, como ir al veterinario (¡qué cosas le hacemos al pobre animal!), y por eso cuando lo sacamos muchos gatos se esconden rápidamente.

Si un gato hace eso… ¿crees que estará preparado mentalmente para ir de viaje? Lógicamente no.

Hay que preparar al máximo tu mascota para que se acostumbre al transportín momentos antes de emprender el viaje.

No lo saques directamente cuando os vayáis a ir, sino déjalo por la zona, a la vista, para que el gato se acostumbre a él, mucho antes de que tengáis que salir de viaje.

También tenemos que hacer que el gato sienta que ese transportín es un lugar acogedor, y para eso no hay nada mejor que proporcionarle un lugar espacioso, en el que se pueda tumbar, girar y estar de pie, así como una zona en la que pueda comer fácilmente.

Creo que este gato no tiene ningún problema de comodidad con su transportín
Creo que este gato no tiene ningún problema de comodidad con su transportín.

Si a eso le añadimos una pieza de ropa o una mantita que este impregnada con nuestro olor (por ejemplo, puedes dormir la noche anteorior encima de esta pieza de ropa), mucho mejor.

El olor es importantísimo para los animales, y que huelan algo familiar ayuda a que se tranquilicen.

Haciendo todo esto, aunque quizá no evites su ansiedad al 100%, por lo menos la reducirás y todos lo agradeceréis.

Una cosa que he visto alguna vez: algunas personas ponen más de un gato en el mismo transportín.

No lo hagas. Suele ser una mala idea.

Incluso aunque sean gatos que se llevan muy bien, el estrés del viaje puede modificar su comportamiento.

A nosotros también nos pasa.

Hay momentos en los que estamos estresados y queremos estar solos y que nadie nos moleste. Ya puede ser el amigo o familiar más querido del universo.

Eso sí, lo mejor es que estén cerca. En transportines separados, pero cerca. Que sean ellos los que deciden si hacer caso a su compañero o si pasar de él.

Piensa también en la alimentación del gato.

Si es un viaje corto, puedes darle de comer y beber antes de éste, y esperar al final del trayecto.

Si es largo, también tendrás que darle de comer y beber durante el viaje.

Un consejo: si amarras el comedero y bebedero al transportín (para que no se derrame su contenido) y pones alimento y agua en ellos, te podrás olvidar del tema de la alimentación.

A no ser que el viaje sea muy largo, claro.

También hay transportines que traen comederos y bebederos incorporados. Esto, lógicamente, sería lo ideal.

Uso de sedantes

Habla con tu veterinaria. Este es sin duda el mejor consejo que te puedo dar.

Tu veterinario/a te podrá aconsejar de manera individualizada ya que cada gato es un mundo.

Seguramente ya conozca el animal, por lo que seguro que te podrá dar una información más adecuada.

También sería útil que supieras como se comporta en los viajes cortos, ya que si el gato se pone muy nervioso cuando vas al veterinario que está a 10 minutos en coche o tren… entonces es obvio que habrá que darle sedantes.

Una cosa a tener en cuenta: a veces se da la paradoja de que el gato se pone más nervioso con los tranquilizantes.

Esto lo tendrás que averiguar antes del viaje, si es posible. Por ejemplo, haces una excursión en coche o tren a un lugar cercano y evalúas el estado de nerviosismo de tu mascota.

¿Qué medio de transporte váis a utilizar?

Viajar en tren con un gato

Los gatos suelen ponerse muy intranquilos en el tren

Lógicamente, depende del tipo de tren y de la distancia a recorrer.

Hay trenes que tienen habitaciones individuales que permitirán que el animal pueda salir a andar un poco, y otros en los que no tendrá esta oportunidad porque estará rodeado de extraños.

Lo que necesitas si viajas en tren es un transportín muy seguro, del que el gato no pueda escaparse. Ten en cuenta que tampoco puede pesar mucho porque deberás cargar con él.

Además, el gato también tendrá sus necesidades, por lo que deberás estar preparada/o: poner papel absorbente, coger material de repuesto, etc.

Viajar en avión

Tenemos que informarnos muy bien antes de viajar con un gato en avión

Aquí la planificación es clave.

Debes informarte muy bien de cuáles son los requisitos de las aerolíneas ya que muchas de ellas sólo permiten el transporte de los animales en la bodega, que es muy estresante para ellos.

Lo ideal es comprar vuelos directos cuando sea posible, ya que así evitamos la transferencia en las escalas de tu mascota.

Imagínate que tienes que hacer escala en Moscú, en diciembre, y tu animal tiene que salir al exterior para cambiar de vuelo… Creo que pasará un poquito de frío.

Para este apartado te aconsejo encarecidamente que entres en la página de SkyScanner, ya que da muchísima información útil.

Viajar en coche

No dejes suelto al gato en el coche, por tu seguridad y la de los demás.

Puede llegar a ser muy peligroso dejar un animal sin sujeción ya que, si se asusta, puede molestar a la persona que conduzca o incluso saltar por la ventana.

En todos los casos el destino puede ser trágico.

De nuevo, lo ideal es adquirir un transportín y prepararlo al gusto del animal. Que sea fuerte, fácil de limpiar, espacioso y manipulable.

Piensa también si vas a tener que cargar con él a lo largo del viaje, porque si es pesado será un engorro.

Si quieres mi opinión, cómprate un transportín de calidad. Aunque sea caro, no importa. Al final te acabará saliendo más barato que uno que te dure dos días.

Aquí, de nuevo, ten en cuenta la duración del viaje. Contra más dure, más posibilidades de que el animal tenga que beber, comer y hacer sus necesidades.

Poner papel absorbente, su caja con arena si cabe en el transportín (que sería lo ideal), una pieza de ropa que huela a ti (o a algo conocido)… Todo esto hará que el viaje sea más ameno para tu gato.

Sobre la ropa, ten en cuenta también la temperatura que tendréis en el coche. En principio, todos los coches de hoy tienen climatización, pero si el tuyo tiene una avería en ese sistema, piensa en este factor.

Si vas a un lugar frío, dale más ropa.

Si hace calor, tendrás que darle más agua y pulverizar un poco sobre el animal para ayudarle a soportar las altas temperaturas.

Además, en este último caso, la ventilación del transportín se convierte en algo fundamental.

Por cierto, ¡cuidado con el calor si paras a descansar! No vayas a dejar el coche en el sol y los cristales subidos porque el animal podría sufrir un golpe de calor mortal.

Piensa también en poner sistemas de sujeción por si hay frenazos o movimientos bruscos.

No queremos que el gato se asuste, lo que aumentaría mucho su estrés, y que se derrame el agua, la arena (si tiene el cajón dentro), la comida, etc.

Aunque los gatos suelen estarse quietos y no necesitan mucho espacio, lo mejor es que tengan el suficiente como para poner todos los elementos que te he dicho antes y que, además, puedan ponerse de pie y darse la vuelta.

Dos sitios adecuados para llevar el gato son el asiento trasero, sujetado con el cinturón de seguridad (me refiero el transportín, no el gato en sí), o detrás de los asientos delanteros.

No te recomiendo que pongas el animal en el maletero.

Primero, porque allí la sujeción puede ser más complicada, a no ser que hayas ideado algún sistema.

Segundo, porque el flujo de aire allí es mínimo y, como ya he dicho, lo mejor es que tenga una buena ventilación.

Eso por no hablar de que si llevas equipaje puede golpear el transportín, lo que podría ser terrible para tu gato.

Mi último consejo en un viaje en coche es que estés muy atento a tu mascota. Es la manera de poder identificar cualquier problema de manera rápida y poder actuar en consecuencia.

Lo normal es que tu gato esté nervioso, así que no te preocupes. No lo saques del transportín, pase lo que pase, si el coche está en marcha. Si tienes que sacarlo por algo, hazlo en un área de servicio o descanso y ten cuidado de que no se escape.

Si lo ves así de nervioso, tranquilízalo de alguna manera. Por ejemplo, hablándole calmadamente.

Cuando se viaja con un gato en coche la sujeción es muy importante. El animal no debería quedar suelto

“Ya he llegado a mi destino. ¿Algo más?”

Ahora tendrás que poner el animal en una habitación tranquila y segura para que no se pueda escapar.

Ponle agua y comida en un área visible y ya comerá cuando quiera. Algunos animales tardan horas en querer comer.

Poco a poco se irá acostumbrando al nuevo lugar, irá explorando más zonas de la vivienda, y se comportará de manera normal.

¡El viaje es tan estresante para ellos…!

 

Y ahora, por último, ¡solo me queda desearos un muy feliz viaje!

¡Hasta pronto!

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